
El paso del tiempo deja huella en nuestro rostro, y una de las más visibles son los surcos nasogenianos, también conocidos como líneas de sonrisa. Estas líneas, que se extienden desde los laterales de la nariz hasta las comisuras de los labios, forman parte de la expresión natural del rostro, pero con los años pueden volverse más marcadas y permanentes. En LCM Clínica Dental, entendemos que la salud bucodental y la armonía facial están estrechamente relacionadas, por lo que abordar este tipo de signos del envejecimiento no es solo una cuestión estética, sino también funcional.
El surco nasogeniano es una depresión natural de la piel que se forma entre el ala de la nariz y el borde lateral de la boca. En los rostros jóvenes, esta línea solo se marca al sonreír o gesticular, pero con el envejecimiento cutáneo y la pérdida de soporte facial, tiende a hacerse visible incluso en reposo.
Estas líneas son consecuencia de la estructura facial, el movimiento de los músculos de la expresión y el tejido subyacente, por lo que su acentuación depende tanto de factores genéticos como de los cambios fisiológicos del envejecimiento.

La aparición o intensificación de los surcos nasogenianos se debe a una combinación de factores estructurales, biológicos y funcionales, entre los que destacan:
1. Envejecimiento natural y pérdida de volumen
Con el paso de los años, los tejidos blandos del rostro —especialmente en la zona de los pómulos— pierden densidad y elasticidad. El colágeno, la elastina y el ácido hialurónico, esenciales para mantener la firmeza cutánea, se degradan progresivamente. Esto provoca que la piel “ceda” y que las mejillas desciendan, marcando el pliegue nasogeniano.
2. Exposición solar y factores ambientales
La radiación ultravioleta acelera la degradación del colágeno y de la elastina, afectando a la estructura de la dermis. El exceso de sol, la contaminación o la falta de protección solar son factores que favorecen la aparición prematura de arrugas y pliegues faciales.
3. Estilo de vida y hábitos perjudiciales
Fumar, una dieta desequilibrada, el consumo de alcohol o la falta de sueño son hábitos que alteran la microcirculación cutánea y reducen la oxigenación de los tejidos, acelerando el envejecimiento de la piel. Además, el tabaco afecta directamente a la salud bucodental y al tono muscular peribucal.
4. Pérdida dental y cambios en la estructura ósea
Desde la perspectiva odontológica, la ausencia de piezas dentales o una pérdida de soporte óseo maxilar puede modificar la morfología facial. Cuando falta soporte dental, los tejidos blandos de la zona perioral se hunden, lo que contribuye a la profundización del surco nasogeniano. Es un fenómeno frecuente en personas que no han sustituido piezas perdidas o que llevan mucho tiempo con prótesis inadecuadas.
En LCM Clínica Dental observamos a menudo cómo los problemas dentales o mandibulares influyen directamente en la estética facial. Una correcta alineación y soporte dental son claves para mantener el equilibrio del tercio inferior del rostro.
Los tratamientos odontológicos que restauran la estructura y el volumen —como los implantes dentales, las coronas o los tratamientos de rehabilitación oclusal— pueden mejorar no solo la función masticatoria, sino también la armonía facial, atenuando de forma natural los pliegues alrededor de la boca.
De igual modo, la pérdida de piezas posteriores o el desgaste dental puede alterar la dimensión vertical del rostro, haciendo que la piel del tercio medio y bajo se “pliegue”, y que los surcos se acentúen. Por ello, un enfoque integral que combine estética dental y rejuvenecimiento facial resulta más eficaz y duradero.

Existen múltiples opciones para mejorar la apariencia de los surcos nasogenianos, según su profundidad y las características de cada paciente. Entre las más habituales destacan:
Rellenos dérmicos con ácido hialurónico
Es uno de los tratamientos más eficaces y seguros. El ácido hialurónico, una sustancia biocompatible y reabsorbible, se infiltra en la zona para rellenar el pliegue y restaurar el volumen perdido. El resultado es inmediato, natural y duradero entre 6 y 12 meses.
En muchos casos, este tratamiento se complementa con una valoración dental para asegurar que la posición de los labios y los tejidos orales sea óptima.
Toxina botulínica
Aunque su uso es más conocido en la zona superior del rostro (frente, entrecejo o patas de gallo), la toxina botulínica puede aplicarse en el tercio inferior para relajar los músculos que tiran hacia abajo de las comisuras labiales, ayudando a suavizar el surco sin modificar la expresividad facial.
Tratamientos reafirmantes y regeneradores
Los láseres fraccionados, los ultrasonidos focalizados o las radiofrecuencias estimulan la producción de colágeno, mejoran la firmeza cutánea y aportan un efecto tensor progresivo. Son opciones mínimamente invasivas y con resultados naturales.
Cirugía estética facial
En casos de flacidez avanzada o pérdida de soporte severa, un lifting facial o un estiramiento de mejillas puede reposicionar los tejidos. Este tipo de intervención, cuando se realiza junto con un tratamiento dental integral, puede ofrecer un rejuvenecimiento facial completo y equilibrado.
Prevenir los surcos nasogenianos es posible con una combinación de hábitos saludables y cuidados adecuados. Algunos consejos prácticos:
Además, el uso de cosméticos con retinol, vitamina C y ácido hialurónico puede ayudar a mantener la elasticidad de la piel y retrasar la aparición de arrugas.
El surco nasogeniano no solo refleja el paso del tiempo, sino también el equilibrio entre los tejidos faciales y la estructura dental. En LCM Clínica Dental, abordamos la estética facial desde una visión integral, combinando odontología restauradora y tratamientos estéticos para lograr un rejuvenecimiento armónico, natural y saludable.
Porque una sonrisa bonita no solo ilumina el rostro: también puede ayudarte a mantenerlo joven.
En el caso de que tuvieras alguna duda en relación a este tema o estuvieras interesado en obtener más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. LCM Clínica Dental está situada en Moraleja de Enmedio, muy próxima a Arroyomolinos, Móstoles, Parque Coimbra y Navalcarnero y está diseñada para el bienestar de nuestros pacientes. Trabajamos para lograr vuestra mejor sonrisa. Puedes ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono +34 91 609 29 13 o escribiéndonos a lcmclinicadental@gmail.com. ¿Estás listo para transformar tu sonrisa? ¡Contáctanos y da el primer paso hacia una mejor calidad de vida!